Siempre tuve presente el rasgueo de una guitarra en mi interior, un taconeo fugaz alimentaba mis recorridos por las vastas llanuras. Mi sangre hervía al sentir ese arte que hizo a mis antepasados bailar para aquellos que un día los criaron. Hace mucho de eso y sin embargo lo siento tan mío que mi galope parece el ritmo de una solea, y mi relinchar el quejido de una garganta rota.
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4 comentarios:
El intenso recuerdo de las raíces, la emoción desgarradora, poderosa...
Cuanto tuvieron que ver estos magníficos animales en la conquista del lejano oeste americano.
Qué de camino y tiempo le ahorraron a los yanquis, estos descendientes de caballo español
Vaya! no sabía!
http://es.wikipedia.org/wiki/Mustang_(caballo)
El lobo, a veces aulla cosas con mas sentido que otras
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