Lleno mi pecho de aire y me dispongo a lanzar un sonoro aullido, fuerte y atronador. Quiero lanzar en el todo mi odio, mi repulsa y mi malestar. Quiero renovarme. Llegar al pensamiento Zen más elevado aquel que se esconde en el vacío: el no-pensamiento.
La Luna más bella la llenaré con mi ira, que haga con ella lo que quiera, que logre mi equilibrio como hace con las mareas. Qué su brillo subyugador atenúe mi dolor y exhausto por el aullido pueda llegar al autoconvencimiento que es hora de vaciar mis bolsillos y renovar mis botas.
Aquí estoy luna, convirtiéndome de nuevo en lobo, en un ejercicio de licantropía que me hace encontrar mi verdadera naturaleza. Aquí estoy dispuesto, para el aullido, los colmillos y sobre todo para el camino… para el nuevo camino.
jueves, 18 de marzo de 2010
Luna nueva
Publicado por Soleil de Soil en 2:57
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Adoro tu esencia. Lastimosamente salvaje. Doliente, llena, libre, profunda, dejando tu huella inconfundible, tan radiante como la luna... Estoy contigo.
Publicar un comentario